Gracias a los importantes avances que ha alcanzado la atención médica en Cuba, así como el prestigio internacional de la medicina cubana en el tratamiento oportuno de numerosas enfermedades que a nivel internacional afectan significativamente, y cuyo tratamiento es extremadamente caro, Cuba hoy es una plaza importante para la práctica del turismo de salud en el mundo.
Estas potencialidades fueron ampliamente reconocidas por el rotativo norteamericano The New York Times el pasado miércoles 18 de febrero,cuando un reportero definió que " los fisioterapeutas y doctores cubanos son muy conocedores y están muy bien preparados", pero que además el costo de una intervención médica en Cuba era solamente “una fracción del precio que costaría en Canadá o Estados Unidos”, ambos países desarrollados con altos índices de desarrollo humano.
A tono con las recientes conversaciones entre Washington y La Habana, donde se han manejado los temas migratorios concernientes a ambas naciones, un punto fuerte en las relaciones bilaterales podría ser en el futuro la autorización de viajes por concepto de turismo de salud, una vez que Cuba reúne la extaña cualidad de ofrecer servicios de calidad, a menor costo que los de los países más desarrollados en este campo y a solo 90 millas de sus costas.
A pesar de que las leyes impuestas por Obama hoy no contemplan las licencias especiales para estos fines y que resulta muy difícil para un estadounidense acceder a estos servicios en Cuba, el interés en esta práctica está reflejado no solamente en la propia población que necesita atención médica, sino también en las instituciones de salud de Estados Unidos, quienes podrían aprovechar muy bien la experiencia y el conocimiento del capital humano cubano en ese país.
Estas potencialidades fueron ampliamente reconocidas por el rotativo norteamericano The New York Times el pasado miércoles 18 de febrero,cuando un reportero definió que " los fisioterapeutas y doctores cubanos son muy conocedores y están muy bien preparados", pero que además el costo de una intervención médica en Cuba era solamente “una fracción del precio que costaría en Canadá o Estados Unidos”, ambos países desarrollados con altos índices de desarrollo humano.
A tono con las recientes conversaciones entre Washington y La Habana, donde se han manejado los temas migratorios concernientes a ambas naciones, un punto fuerte en las relaciones bilaterales podría ser en el futuro la autorización de viajes por concepto de turismo de salud, una vez que Cuba reúne la extaña cualidad de ofrecer servicios de calidad, a menor costo que los de los países más desarrollados en este campo y a solo 90 millas de sus costas.
A pesar de que las leyes impuestas por Obama hoy no contemplan las licencias especiales para estos fines y que resulta muy difícil para un estadounidense acceder a estos servicios en Cuba, el interés en esta práctica está reflejado no solamente en la propia población que necesita atención médica, sino también en las instituciones de salud de Estados Unidos, quienes podrían aprovechar muy bien la experiencia y el conocimiento del capital humano cubano en ese país.
¡Sé el primero en comentar!